Defensa del trabajo decente en la concentración del Círculo de Silencio de Jaén

Publicado: Jueves, 21 Junio 2018

Unas cincuenta personas se concentraron en la Plaza de la Constitución para escuchar a través de textos, música y un cuento el compromiso de la HOAC en la defensa del trabajo decente con una de las grietas más profundas de la fragmentación social que es el mundo obrero inmigrante. 

CrculowebPara empezar se tuvo presente a los más de 600 inmigrantes del Aquarius que fueron rescatados y a los más de mil que han llegado a nuestras costas estos días. También se ha tuvo en cuenta la celebración del Día Mundial del Refugiado, recordando, en palabras del secretario de la ONU, que no se trata de compartir una carga sino una responsabilidad mundial, basada en que todos somos humanos.

A continuación, y en respuesta a la iniciativa de Cáritas “Compartiendo el viaje”, se han realizado las fotos de los participantes en el Circulo de Silencio con las manos abiertas apoyando su campaña mundial .

Tras recordar la Iniciativa “Iglesia Unida por el Trabajo Decente” promovida en Jaén por CONFER, CÁRITAS y HOAC, la Hermandad Obrera de Acción Católica insitió en la urgencia de poner el trabajo decente en la agenda política, sindical, en nuestras agendas y en la de la Iglesia y, hacerlo ya porque la situación laboral y social en nuestra provincia es injusta e insostenible: 6 de cada 10 mujeres , 4 de cada 10 hombres están parados y de los que trabajan, el 40 por ciento no llega a 328 euros al mes, es decir, que casi la mitad de los trabajadores y trabajadoras de Jaén, son pobres, están en riesgo o en exclusión social, a pesar de tener trabajo.

Ante esta realidad se propone vivir desde cuatro claves para poder reconstruir nuestra humanidad y así poder defender y consolidar el trabajo decente. Esas cuatro claves pasan por acompañar la vida de las personas, porque es necesario el acompañamiento de unos a otras ante una vida cada vez más frágil, precaria e insegura, compartiendo la vida de manera que cada vez las personas se hagan más dueños de sus vidas y sintiendo la necesidad de hacernos acompañantes de tanta gente empobrecida, descartada, desorientadas y desanimada; colaborar en un cambio de mentalidad, con sueños y utopías, con fe y esperanza, con prudencia y justicia, con fortaleza y templanza, con humildad y sacrificio; colaborar en el cambio de las instituciones: de la administración, de los partidos, sindicatos y los movimientos sociales, desde la centralidad de los pobres, cuidando la vida de las personas para posibilitar una economía que esté al servicio de todos y por colaborar a construir y hacer visibles experiencias alternativas en la forma de vivir, personal y socialmente: superando el principio que dice que “lo que es del común es de ningún”, ocupándonos de algo que nos afecta y que tanto nos preocupa: la economía y animando al compromiso, a participar, a transfomar.

A continuación se leyó a coro por parte de todos los asistentes el manifiesto “Iglesia Unida por el Trabajo Decente”. Finalizó la concentración escuchando la canción de Macaco “Hijos de un mismo Dios” y quedando todos convocados para el Círculo de Silencio en septiembre.