Cáritas Jaén recibió casi 145.000 euros a través de testamentos y legados solidarios el pasado año como apoyo a su labor social
Rafael Ramos agradece el apoyo recibido y subraya que la capacidad de poder ayudar a los demás puede prolongarse así “más allá de la propia vida”
Cáritas Diocesana de Jaén recibió, durante el pasado año, casi 145.000 euros a través de testamentos y legados solidarios. Según se apunta, en lo que va de año ya son 6 las donaciones recibidas, aunque aún no se han podido cuantificar económicamente, ya que se encuentran en proceso de tramitación.
Según destaca el director de Cáritas Jaén, Rafael Ramos, el Día de Todos los Santos nos invita a mirar la vida “desde la esperanza de la resurrección”. “Para Cáritas, esta esperanza no es una idea abstracta, sino una fuerza que se concreta cada día en el acompañamiento a las personas más vulnerables y en la construcción de una sociedad más justa. La solidaridad puede trascender incluso nuestra propia existencia y convertirse en una fuente de esperanza para otros”, subraya.
En la misma línea, defiende que “la esperanza cristiana siempre va unida al compromiso”. Se expresa en los pequeños gestos cotidianos, en el cuidado mutuo y en la decisión de no permanecer indiferentes ante el sufrimiento de los demás. Cada persona que colabora con Cáritas ya sea con su tiempo voluntario, sus recursos o su apoyo, contribuye a abrir caminos de dignidad y oportunidades para quienes más lo necesitan”, añade Ramos.
El legado como acto de esperanza
En este contexto, las herencias y legados solidarios representan una forma especialmente significativa de compromiso. “Quienes deciden incluir a Cáritas en su testamento hacen que los valores que han guiado su vida continúen transformando otras vidas en el futuro. No se trata solo de transmitir unos bienes, sino de prolongar una manera de entender el mundo, basada en la comunidad y el bien común”, manifiesta el director de Cáritas Jaén.
Por todo ello, muestra su convencimiento de que dejar un legado solidario es, en definitiva, un “acto de esperanza”. “Es confiar en que el bien sembrado hoy seguirá dando fruto mañana, y que nuestra capacidad de cuidar de los demás puede llegar mucho más lejos que nuestra propia vida. Gracias a estas decisiones comprometidas, muchas personas encuentran apoyo, acompañamiento y nuevas oportunidades para construir su futuro», apostilla Rafael Ramos.
Ser parte de una gran labor
Ramos ha destacado que donar a Cáritas es “ser parte de una gran labor”. “Es hacerse presente ante las situaciones de exclusión que sufren muchas familias y personas a través del trabajo que realizan los más de 1.500 agentes en la Diócesis de Jaén en los equipos parroquiales, interparroquiales, programas y proyectos repartidos por toda la provincia y que el pasado alcanzó a cerca de 33.000 personas”, concreta.



